Iglesia Cristiana Monte Sinai

Amando a Dios. Creciendo en la sana doctrina. Llevando a Cristo al mundo.

Capítulo Tres – La Solución No Es El Divorcio

Es muy importante que vayamos a las Escrituras para tener las respuestas en cuanto a todas nuestras preguntas en cuanto al divorcio.
 
La iglesia necesita estar ubicada en un fundamento sólido en cuanto a lo que dice la Biblia al respecto de lo que piensa Dios cuando una pareja desea separarse el uno del otro.
 
Por no tener una buena guía en cuanto al matrimonio y al divorcio, entonces existe confusión y por culpa del pecado, buscamos la salida más fácil en lo que respecta a desobedecer adredemente el mandato de Dios en cuanto a la relación matrimonial.
 
La Biblia dice claramente que el creyente no debe de unirse con yugo desigual (Segunda Corintios 6:14). Como pastor entonces no puedo casar a una pareja donde una sea creyente y la otra sea un incrédulo (a). Dar nuestra bendición sobre una relación en la cual el Señor está completamente en contra es una contradicción a lo que las Escrituras nos dice que debemos de hacer en un caso como este.
 
Veamos lo que dice Dios al respecto:
 
Lee los siguientes pasajes:
Malaquías 2:14 – 16 – Dios detesta el divorcio.
 
No podemos justificar la separación con tal de ceder ante nuestros deseos o preferencias personales. 
 
¿Cuáles son los problemas que encontramos en nuestros días? ¿Cuáles son los puntos de vista?
 
1. Nuestra sociedad permite el divorcio y el volver a casarse en una manera fácil de obtener.
 
2. Algunos insisten que bíblicamente no puede existir el divorcio para nadie, por ninguna razón y bajo ninguna circunstancia.
 
3. Otros enseñan que el divorcio es permitido bajo ciertas circunstancias, pero no existe la oportunidad de volver a casarse en ningún momento y bajo ninguna circunstancia. 
 
4. Otros enseñan que bíblicamente el divorcio y el volver a casarse es posible, pero solo en algunas circunstancias.
¿Qué dice la Biblia?
Mateo 5:31, 32 – También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. Pero yo les digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere y el que se casa con la repudiada comete adulterio.
 

Los fariseos dieron una pobre interpretación de la ley de Dios en cuanto al divorcio para presentar sus puntos de vista (Oyeron que fue dicho – verso 27). Muy diferente a las palabras de Jesús: Pero yo les digo (Verso 32).
 
Estos líderes toleraban el divorcio por cualquier causa y permitir que se volvieran a casar. Jesús por el otro lado explica que solo puede ser por una específica razón.
 
En primer lugar: ¿Qué quiere decir: carta de divorcio?
Esta mala interpretación está basada en lo que dice Deuteronomio 24:1 – 4.
El enfoque del pasaje no es si el divorcio es permitido o no. El asunto es que el divorcio impropio lidera al adulterio, que resulta en algo que mancha a la persona.
 
A través de Moisés, Dios reconoció y permitió el divorcio bajo ciertas circunstancias, cuando estaba acompañado por una carta de divorcio. Ahora esto no quiere decir que Dios esté de acuerdo o que manda a que las parejas se divorcien. Jesús explico que fue por la dureza del corazón que Moisés permitió el divorcio (Mateo 19:8). 
 
El divorcio fue otorgado para darle protección a la mujer en cuanto a su reputación de falsas acusaciones y proveer pruebas el porque su ex marido la divorció.
 
No se refiere a adulterio, porque Levítico 20:10, declara que este acto era penalizado con muerte. Dios muestra por medio de este pasaje en Deuteronomio, que él quiere prevenirlo y no alentar a las parejas a que lo hagan. 
 
¿Qué quiere decir: algo indecente?
La palabra en el hebreo es ervat davar, que quiere decir: la desnudez de la palabra. Su significado obvio es la desnudez (vergüenza o deshonor) de uno de los mandamientos de Dios. Lo que quiere decir aquí en Deuteronomio es que el esposo encontró en ella algo que está contrario a la voluntad de Dios. 
Leamos los siguientes pasajes para poder entender:

·     Levítico 18:6 – 18; 26 – 29; vs. 20

·     Levítico 20:11 – 14, 19 - 21

·     Deuteronomio 7:1 – 4

·     Nehemías 13:1 – 3, 23 – 30

·     Génesis 34:5, 13


Y ¿qué si es por fornicación?
Fornicación es unión sexual fuera del matrimonio. La mujer no sería inmunda hacia el segundo marido, ya que no tiene ninguna relación familiar con el segundo, pero si lo hubiera tenido con el primero. Esto explica por igual que aunque se muriera el segundo marido no podría ir al primero porque continuaría estando impura.
 
La mujer entonces no era limpia o era indecente a su primer marido porque la relación matrimonial sería contrario al mandamiento de Dios, y al ser descubierta, era lo más correcto darle carta de divorcio.
 
La dureza del corazón a la que se refiere entonces Jesús, tiene que ver por la desobediencia en casarse con una mujer que era contrario a la voluntad de Dios. El divorcio era permitido por una equivocación genuina de parte del hombre y era una muestra de la misericordia de Dios de darle una oportunidad al hombre de poner las cosas en orden.
 
¿Qué sucedió en el principio?
Las enseñanzas de la Biblia en cuanto al divorcio no pueden ser entendidas si no comprendemos el plan de Dios para el matrimonio.
 
En Génesis 2;21 – 23, vemos que Dios creó a Adán primero y luego a Eva. En el verso 22, nos dice que Dios se la trajo a Adán. Por eso es una institución divina, porque el mismo Creador en el principio dispuso que así fuere. Dios no creó dos o tres o varias mujeres para que Adán escogiera entre ellas o que Dios le trajera a todas para que fueran sus compañeras de por vida. 
 
Adán dijo: Esto es carne de mi carne. Dios los unió para que fueran una sola carne. 

Uno es un número indivisible. La unión por igual es espiritual, porque Dios los unió. Así como nosotros somos y fuimos hechos uno en espíritu con el Señor (Primera Corintios 6:17).
 
Dios mira el matrimonio como una relación monógama. Cualquier actividad que estuviera fuera del vínculo matrimonial era considerado un acto digno de muerte (Levítico 20:10). En Éxodo 20:17 nos dice como Dios exige de que no se puede codiciar la mujer del prójimo. Jesús fue incluso hasta un extremo más grande, que el que mira a una mujer con codicia ya ha cometido adulterio con ella en su corazón (Mateo 5:28). 
 
Luego en Levítico 18:18, Dios prohíbe la poligamia. Dios no quiere que se tenga más de una compañera. Y Dios no quiere, ni desea, ni ordena, ni da ningún mandamiento de que el divorcio es permitido. 
En Levítico 21:14 y 15, Dios instruye al Sumo Sacerdote de que se puede casar solo con una virgen de su propia raza o del pueblo.  
¿Me puedo divorciar si existe adulterio en nuestra relación?
Esta sección es muy importante, porque podemos pensar que existe una excepción para divorciarnos de nuestra pareja si encontramos que hubo adulterio con otra persona que no sea nuestro conyugue.
 
La interpretación errónea de interpretar el divorcio por causa del adulterio parece contradecir otros pasajes de la Escritura, lo cual es una razón muy importante el porque necesitamos rechazar esta interpretación y de la única manera que lo podemos hacer es si examinamos bien lo que dice la Biblia al respecto.
 
Las palabras adulterio y fornicación son bien diferentes en el griego.
Ejemplo: Gálatas 5:19 – Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, etc.
 

Hebreos 13:4 – Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.
 

NOTA: La palabra traducida fornicaciones (Mateo 15:19 y Marcos 7:21) y fornicación (Gálatas 5:19) son todas formas de la misma palabra en el Griego el nombre es porneia, la cual es la misma palabra que usó Jesús en Mateo 19:9, donde la excepción para el divorcio y el casarse de nuevo aparece aquí. Las palabras fornicarios en Primera Corintios 6:9 y en Hebreos 13:4 es la forma en plural en el Griego para pornos que quiere decir fornicador o persona que comete fornicación. La palabra adúlteros en Mateo 15:19 y Marcos 7:21 y adulterio en Gálatas 5:19 son en el Griego el nombre moixeai. La pregunta obvia que nos debemos de hacer es: Si fornicación puede incluir adulterio, ¿porqué se usan ambas palabras en estos pasajes? ¿Porqué no usar solo la palabra porneia para cubrir ambas? La razón es que fornicación y adulterio son pecados separados.
 
Una persona puede vivir en fornicación sin cometer adulterio. 
 
Si Dios desea indicar la palabra adulterio, él usa la palabra adulterio y no fornicación (Éxodo 20:14; Levítico 20:10 y Juan 8:3,4). Y cuando incluir las dos lo hace entonces así.  Así que si Jesús quiso poner una cláusula indicando la excepción para adulterio y volverse a casar, solo bajo estas circunstancias, (Mateo 5:32 y 19:9), ¿por qué no usó la palabra moixeia? Simplemente por que la palabra porneia usada por Jesús en estos pasajes no incluye adulterio por alguien que está ligado en una relación legal del matrimonio, sino que se convierte en una relación que no está permitida por la ley de Dios (fornicación dentro de una relación no permitida por la ley – Levítico 18:6 – 22). Si fuera así, Jesús hubiera usado la palabra moixeia por igual, que es un término más explícito, de la misma manera que lo hizo donde era más necesario (Mateo 15:19 y Marcos 7:21). 
 
Todo acto sexual fuera de la relación matrimonial no permitido por la ley es referido y considerado como adulterio, así que si Jesús quiso referirse a sexo extra matrimonial el pudo haber usado moixieiapor si misma sin el uso de porneia. Esto confirma que adulterio no es una razón legitima para el divorcio.
 
El Señor Jesús hubiera dicho algo al respecto en cuanto al adulterio y hacer respetar la ley y no otorgar el perdón ante tal pecado. Pero podemos ver algunos pasajes que nos pueden ayudar a entender lo que estamos diciendo. El adulterio no es un pecado imperdonable.
 
Ejemplo:
Oseas 1:2,3 y 3:1 – 3 – Oseas se casó con una prostituta, se fue de su lado y Dios le ordenó tomarla de nuevo, no le dijo que debía divorciarse.
 
Juan 4:1 – 18 – Jesús le estaba otorgando el perdón a pesar que desobedeció la ley y se casó cinco veces. 
 
Juan 8:1 – 11 – Jesús no condenó a esta mujer aunque lo podía hacer.
 
Si uno de los conyugues comete adulterio, nuestro deber es perdonar ese pecado como cualquier otro. Interesante de notar que Jesús enseñó sobre como  perdonar en el capítulo 18 de Mateo antes de llegar a enseñar en cuanto al tema del divorcio en el capítulo 19. 
 
Sin ir más lejos, David cometió el pecado de adulterio y no fue puesto a muerte como lo demandaba la ley. Al igual que Salomón su hijo, que tuvo cientos de mujeres y concubinas.
 
Necesitamos entonces observar el gran honor que Dios le da al matrimonio es que proclama al mundo el símbolo de la unión entre Cristo y Su iglesia, la novia. En las bodas del Cordero, en el libro del Apocalipsis, vemos como esta unión será eterna. 
 
Vean lo que dice la Biblia al respecto de cómo Dios ve un matrimonio. Una vez casado, para siempre casado con la misma persona. Leamos Marcos 6:17. Herodes se había casado con Herodías, la mujer o esposa de Felipe su hermano. Por que dice: la había tomado por mujer. Y Juan el bautista le decía a Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano. 
 

La única razón por la cual el divorcio fue permitido, no fue por el plan de Dios o por el mandato de Dios, sino por la dureza del corazón. Una persona se puede divorciar con otra por el continuo pecado de adulterio de una persona.
 
Dios e Israel es un ejemplo de esto (Jeremías 3:6 – 8).