Iglesia Cristiana Monte Sinai

Amando a Dios. Creciendo en la sana doctrina. Llevando a Cristo al mundo.

No escondas tu rostro de mi

Salmos 27:9 - No escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo; Mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.

La oración de Salomón a Dios en II Crónicas 6:20, era que los ojos de Dios estuvieran abiertos día y noche sobre el templo que él iba a edificar. Dios dice que él observa todo en todo tiempo en todo lugar. Los ojos de Dios están sobre el justo (Salmos 34:15). Dios es nuestra ayuda y por eso necesitamos rogarle que nos perdone de nuestros pecados. Su rostro resplandecerá sobre nosotros con alegría.