Iglesia Cristiana Monte Sinai

Amando a Dios. Creciendo en la sana doctrina. Llevando a Cristo al mundo.

La diligencia del justo

Proverbios 12:27

Es triste ver a personas que no tienen energía, voluntad o ánimo para hacer aquello que tienen que hacer. Se cruzan de manos y esperan a que otros hagan lo que el o ella tienen que hacer. Esto es desperdició del tiempo maravilloso que Dios le otorga a cada ser humano. Pero la persona que es diligente, lo hace rápido y con cuidado. Esa es la diferencia entre los indolentes y los diligentes. En su haber, para el diligente, será precioso. Porque cumple con el propósito para el cual fue creado.

Oración: Padre que estás en los cielos, ayúdame a realizar todo lo que tengo que hacer en este día. Quiero ser una persona diligente y no indolente. En el nombre de tu Hijo Jesús, amén.