Iglesia Cristiana Monte Sinai

Amando a Dios. Creciendo en la sana doctrina. Llevando a Cristo al mundo.

La Palabra de Vida

Lectura Bíblica: I Juan 1: 1 - 4

Estaba pensando que como iglesia, aquí en el Sinaí, hemos sido enriquecidos espiritualmente hablando con el correr de los años, al tener la Palabra de Dios como el centro de nuestra vida. Estoy fascinado de cuan hermoso privilegio nos ha dado Dios de compartir la sana doctrina. Hemos compartido ya 2,600 mensajes en 24 años. 

En este día vamos a comenzar una nueva serie en Primera, Segunda y Tercera epístola de Juan. Estas cartas me dan sentimiento, porque Juan el apóstol escribe desde Efeso teniendo entre 90 y 95 años de edad. Vemos experiencia y ternura siendo compartidas por este pastor, no solo de Efeso, pero de otras iglesias en la región.

Falsos maestros heréticos habían salido con el fin de lastimar a la viña del Señor. El gnosticismo era la plaga que amenazaba a las iglesias en ese momento con sus mentiras. Influenciada por la filosofía griega, que decía que la carne era mala o malvada y que el espíritu o el alma era buena, decían que no había problema en alimentar los deseos de la carne, ya que el espíritu era algo aparte. Esta enseñanza comprendía que Cristo no era Dios, ya que negaban que Dios pudiera haberse hecho carne, ya que la consideraban algo extremadamente malo. 

Dos puntos que nos ayudarán a entender esto. En Romanos seis y verso uno, Pablo pregunta: ¿Podemos perseverar en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Ya que nuestros cuerpos son miembros de Cristo, no podemos entonces unirnos físicamente con una ramera. Porque somos un espíritu con el Señor. Vean un ejemplo de esto es el joven que tenía a la mujer de su papá, o sea su madrastra, y la iglesia estaba envanecida por esto. Es decir lo apoyaban en su pecado.

En segundo lugar, vemos a Pablo combatiendo el pensamiento de que Cristo fue parte de la creación y no Dios, en Colosenses uno y versos quince al diecinueve. La enseñanza sobre Jesús en esos días era que el espíritu de Cristo descendió sobre Jesús en el bautismo, pero lo abandonó antes de ser crucificado. En realidad querían mostrar que Jesús no era suficiente con la salvación que otorgaba a los que creían en él y que por ello, necesitaba ser por medio de obras. El cuerpo se convertía en una prisión del espíritu. 

Así que vayamos a Primera de Juan uno y versos uno al cuatro.

I. Versos 1 y 2 - La Palabra de Vida es Eterna

Este mensaje de redención no ha cambiado. Como fue en Mateo cuatro y verso diecisiete, es lo mismo hoy en día: Arrepiéntanse por que el reino de los cielos se ha acercado. En Hechos dos y verso treinta y ocho, vemos lo mismo: Arrepiéntanse... 

Dios desea reconciliarse con el hombre por medio de su Hijo Jesucristo, ya que al confesar con su boca que Cristo Jesús es el Señor y si creyeren su corazón que Dios le levantó de los muertos, serán salvos. Dios es rico en misericordia para todos aquellos que piden perdón. 

Pablo dijo que aquellas personas o falsos maestros que pervertían el evangelio de Cristo o aún un ángel anunciara otro evangelio diferente a este, sea anatema, que quiere decir maldito. 

Cualquier alteración entonces de esta revelación divina, que añada o quite al evangelio, es un ataque a la verdad. ¡Hay que predicarlo como es!

No lo podemos cambiar o alterar para complacer a la gente.

El Verbo, el Logos, la palabra de Dios se hizo carne. Fue parte de la historia, porque lo oyeron  y lo vieron con sus ojos y encima lo tocaron (Juan 1:14). Y Jesús es uno con el Padre, lo cual quiere decir que es Dios. Y Juan fue testigo de esto, pudo escucharlo cuando compartió parábolas y los sermones. Vio los milagros que hizo y cuando escribe esta carta, sesenta años habían transcurrido, pero lo que vivió al lado de Jesús fue inolvidable para él. Pasó tres años con el día y noche. Y Juan había puesto su cabeza en el pecho del Señor. Había comunión y mucho cariño.

En el verso dos, dice que la vida fue manifestada... Se reveló, se hizo visible, en carne.

II. Versos 2 y 3 - La Palabra de Vida se Anuncia

Esta palabra se convirtió en la base de su proclamación. Es que el gozo y la expectativa de haber estado a su lado, haber visto esos milagros asombrosos y oír mensajes increíbles, uno no se puede callar (Juan 20:30,31). La idea de Juan cuando compartió estos versos, era para que la gente creyese en Jesús como el Cristo, el Mesías y tuvieran vida eterna. Jesús hizo muchas señales y Juan dice, (Juan 21:24), que da testimonio de estas cosas y las escribió y su testimonio es verdadero. Y lo hace porque causó impacto en su vida. El lo hace para que todos los que lean su carta tengan comunión con él y que podamos tenerlo entre los creyentes. Comunión = Compañerismo = Koinonía. Es el fluir del amor de Dios en la congregación y de la vida en abundancia. Es estar en el Espíritu y gozar la unidad en familia. Pablo escribe en Primera Corintios uno y verso nueve: Fuimos llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.

III. Verso 4 - Para que nuestro gozo sea cumplido

Al conocer a Jesús como Señor y Salvador, Dios nos dio vida en abundancia. En Colosenses dos y versos nueve y diez, Pablo dice que en Jesús habita toda la plenitud de la deidad y ustedes están completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. 

Toda la plenitud de la deidad, la totalidad de la abundancia en exceso y él nos hace completos, acabados y perfeccionados en todos los aspectos. En Primera Corintios quince y verso veintiocho, dice para que Dios sea todo en todos. En Efesios uno y verso veintitrés, Jesús lo dio todo a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo. Y en Juan quince y verso once, Jesús le dijo a los discípulos, su gozo estará en nosotros y nuestro gozo sea cumplido. Habla de un gozo que nadie nos puede quitar. 

Cuando Jesús estaba por nacer, el ángel le dijo: les doy nuevas de gran gozo. En el Salmo dieciséis y verso once, dice que en su presencia hay plenitud de gozo. El fruto del Espíritu es gozo y ha sido derramado en nuestros corazones, es una cualidad que solo el creyente puede tener, porque Cristo es nuestra vida. Es algo profundo, muy profundo y afecta nuestra personalidad y solo uno, Jesús, nos puede dar verdadero gozo. Juan diecisiete y verso trece, Jesús dijo: Hablo esto para que tengan mi gozo cumplido en si mismos. 

El gozo de predicar el evangelio, las nuevas de gran gozo, debe de ser con alegría, porque estamos contentos con todo lo que Dios hizo por nosotros.