Iglesia Cristiana Monte Sinai

Amando a Dios. Creciendo en la sana doctrina. Llevando a Cristo al mundo.

La Importancia del Tabernáculo

Lectura Bíblica: Hebreos 8:1 -3 - Hebreos 9:9 - 11 y 15

Hoy vamos a comenzar con una nueva serie de mensajes que creo yo, va a enriquecer nuestra vida, espiritualmente hablando. La serie se llama: Enseñanzas del Tabernáculo. Nos va a enriquecer porque vamos aprender a reconocer los principios de salvación se ven en el tabernáculo que Dios quería que el pueblo tuviera como medio a poder estar cerca suyo.

Es que el plan de salvación nunca ha cambiado. Desde el principio vemos a Abel ofreciendo excelente sacrificio al comienzo de la historia o a Israel ofreciendo sacrificios que no tuvieran defecto, así como vemos en Jesús que fue el Cordero de Dios sin mancha ni pecado. El tabernáculo tenía un rol especial en revelar los principios de Dios y el plan de salvación. 

El cristianismo tiene, vamos a ver en esta serie, sus raíces en el judaísmo. Solo una aclaración en cuanto a esta serie de mensajes y es que en ninguna manera vamos a estar enseñando que el Antiguo Testamento es superior al Nuevo Testamento, por que no lo es.

Pero como dijimos antes, vamos a ver la base que Dios estableció en el Antiguo Testamento y así apreciar un poco más lo que representa para nosotros Jesús en el Nuevo Testamento.

I. Deuteronomio 4:1 - 9 - La Obediencia

Para Dios cuando da instrucciones en como se debía de hacer el tabernáculo, en como tenía que los utensilios, el sacrificio y el sacerdocio, tenía que ser cumplido al pie de la letra. Todo esto fue dado en la sexta ocasión cuando Moisés subió al Monte Sinaí para estar con Dios. Las leyes fueron dadas de acuerdo a Deuteronomio 4:8, para guiarlos y para que fueran una nación peculiar. Vayamos a Hebreos 3:8 - 19. Como podemos ver, la justicia de Dios demanda que exista castigo cuando hay desobediencia. Cuando no hay castigo, esto alienta al pueblo a vivir en rebelión. Una vez quebrantada la ley, esta entonces no nos puede justificar.

Como hemos quebrantado la ley de Dios, el tabernáculo nos lleva entonces hacia la misericordia de Dios por medio del sacrificio y la intercesión del Sumo Sacerdote a favor del pueblo. 

Debemos de prestar atención el porque debemos de obedecer (Éxodo 25:8,9 y 22). Es que Dios habitaría en medio de ellos (su pueblo). Isaías 8:14 (Mateo 1;23) dice que el nombre del Mesías sería Emanuel que significa Dios entre nosotros. La idea de Dios es habitar en medio de nosotros. Habitar tiene la idea de vivir en un lugar determinado. Y su presencia es para declarar o explicar y dar a conocer su voluntad y usar a sus ministros para enseñar al pueblo su Palabra.

Vayamos a Efesios 2:19 - 22 y II Corintios 6:16 al 7:1

La voluntad de Dios es que cada creyente vaya creciendo o que sean edificados sobre el fundamento que es Jesucristo, para ser templo santo y edificados para morada de Dios en el Espíritu. Y en Corintios es para que vivamos y busquemos la santidad, el que estemos apartados. Para escuchar (Vean Dios dice que allí hablaría, habitaría y andaría entre su pueblo), su voz, porque es nuestro Padre y nosotros somos sus hijos.

La santidad se irá perfeccionando en el temor de Dios. El temor a Dios nos debe de dar gozo, ya que vamos a ir creciendo y estaremos contentos porque estamos avanzando hacia la meta que Dios tiene para cada uno de nosotros. Para Dios es bueno y delicioso que habitemos los hermanos juntos en armonía, porque El mismo habita allí y envía bendición y vida eterna. 

Notemos algunos textos lindos que nos hablan de palabras hermosas en cuanto a lo que Dios siente por nosotros.

El Salmo 22:3 - El habita en medio de la alabanza de su pueblo.

Sofonías 3:17 - Dios está en medio de ti, poderoso, se gozará sobre ti con alegría, callara de amor, se regocijara sobre ti con cánticos. 

Zacarías 2:10 - Dios nos invita a que cantemos y estemos alegres, hija de Sion porque he aquí vengo y moraré en medio de ti.

Así que cuando llegamos a Éxodo 29:42 - 46 - Se le llama la tienda de reunión o tabernáculo de reunión. Allí se reúne para hablar con nosotros porque habita entre nosotros.

II. ´Exodo 30 - La entrada del Sacerdote al altar del incienso

´Exodo 30:1,7 y 8. En los versos 22 al 38, el aceite de la santa unción. Es mezcla al arder despide un olor agradable. Este era el símbolo de las oraciones y las intercesión del pueblo o del sacerdote. Cuando el pueblo de Dios se reúne con su pueblo, sus hijos cuando empiezan a orar, para Dios es una fragancia dulce para sus oídos. 

En Isaías 56:7 nos dice que Su casa será llamada casa de oración. David en el Salmo 141:2, nos dice: Suba mi oración como el incienso. Y no hay nada más gráfico y hermoso que ver en el libro de Apocalipsis 5:8 o en el capítulo 8:3 y 4, donde nos dice que las oraciones de los santos son como el incienso. 

Ahora en el Nuevo Testamento, vemos que Jesús nos invita a pasar un tiempo en oración, en alabar a Dios por todas sus bendiciones. En Juan 14:13 y 14, todo lo que pidiéremos al Padre en el nombre de Jesús, él lo haría para que el Padre sea glorificado.

Es que Jesús y el Espíritu Santo interceden por nosotros. Y la oración se convierte en un canto porque hemos escuchado de parte de Dios: De tal manera te he amado que di a mi Hijo unigénito; Yo estoy contigo todos los días hasta el fin del mundo; Nadie te podrá hacer frente y tantas cosas más. Es una alabanza y decimos: Santificado sea tu nombre. Alma mía no te olvides de ninguno de sus beneficios. Como dice el autor a los Hebreos: Ofrezcamos a Dios siempre sacrificios de alabanza, fruto de labios que confiesan su nombre. 

Ven el tabernáculo se convierte en el lugar establecido para la comunicación de Dios con su pueblo y el pueblo con Dios.

III. Exodo 40:6 - El altar del Holocausto

De acuerdo a Levítico 1:9 y 10, el holocausto era una ofrenda encendida de olor grato para Dios y el cordero o cabrito debía ser sin defecto. Es un servicio donde se demuestra nuestra gratitud y amor hacia a Dios. Era el lugar donde se derramaba la sangre del pacto, sangre de un animal inocente que estaba siendo sacrificado por causa del pecado del pecador. En Levítico 17:11, la vida de la carne está en la sangre y yo les he dado para hacer expiación sobre el altar, por sus almas y la misma sangre hará expiación de la persona. 

La expiación entonces era el sacrificio ofrecido por el delito que se había cometido. Tiene la idea de borrar o purificar algo. Juan el Bautista declaró lo siguiente: He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. 

Para Juan el Bautista, el Mesías estaba asociado con un cordero indefenso, pero porque todo estaba asociado con los sacrificios del Antiguo Testamento.

Leamos Levítico 16:15,16, 21, 22 y 30. El Sacerdote mataba a un cordero y al otro hacía la oración para poner sus manos sobre el y así transferir los pecados y dejarlo morir al empezar a caminar por el desierto. 

Y Pedro dijo: Quien llevó el mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero (I Pedro 2:24). Pablo lo pone de esta manera: Al que no conoció pecado, por nosotros se hizo pecado, para que fuésemos hechos justicia de Dios en él (II Corintios 2:24).