Iglesia Cristiana Monte Sinai

Amando a Dios. Creciendo en la sana doctrina. Llevando a Cristo al mundo.

La Grandeza de Dios

Conociendo a Dios personalmente tiene que ser nuestro anhelo como hijos de Dios. La vida eterna no solo se basa en que tenemos vida sin fin, donde no pereceremos jamás, sino que se basa por igual en que conozcamos a Dios Padre y a su Hijo Jesucristo, el único Dios verdadero. Juan dice que el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer aún para que el amor de Dios esté en nosotros, como la del Hijo.
 
Si queremos que Dios se manifieste en nosotros, Jesús dijo que debíamos tener y guardar sus mandamientos para mostrar nuestro amor hacia él. El Salmista dijo esto: Grandes son las obras de Dios, buscadas de todos los que quieren.
 
Esa es nuestra meta aquí en el Sinaí. Vayamos a Deuteronomio 10:12, 13. Para que podamos entender la grandeza de Dios necesitamos observar una pregunta retórica (esta palabra retórica quiere decir que Dios habla con el fin de convencer a sus hijos y provocar en ellos un sentimiento determinado). Hay 5 requisitos fundamentales y básicos que Dios espera de nosotros.
 
Si realmente queremos prosperar en la vida y hablo de que nuestra vida tenga un desarrollo favorable en todo lo que emprendamos y tengamos progreso, esto solo se puede lograr si atendemos a lo que está en los versos 12 y 13.
 
I. ¿Qué pide Dios de ti?
a) Que temas a Dios - Isaías 44 dice – Yo soy el primero y yo soy el postrero y fuera de mi no hay Dios. No hay Dios sino yo. No hay fuerte, no conozco a ninguno. Necesitamos conocer que no hay otro en poder y sabiduría. El es la ley máxima. La Biblia dice que el temor de Dios es el principio de la sabiduría.  La grandeza de Dios debe producir un temor reverente, porque no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia, antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuentas.
 
Dios es fuego consumidor, debemos agradarle con temor y reverencia. El Señor se mueve entre su iglesia con ojos como llama de fuego y sus pies refulgentes como en un horno, de su boca sale una espada aguda de dos filos y su mensaje es: Yo conozco tus obras.
 
Por tanto, ¿qué pide Dios? Que nos sometamos completamente a su divina voluntad. Leamos Eclesiastés 12:13,14
 
b) Que andes en todos sus caminos – Dios quiere conducir nuestra vida de acuerdo a su voluntad.
Movernos o trasladarnos paso a paso. La palabra en indica la posición y la manera en como hacerlo. La palabra todos indica su totalidad, no excluyendo nada. La palabra susindica la posesión suya. Caminos nos dice que es de aquí allá. Es el recorrido entre 2 puntos. De la vida aquí en la tierra al cielo. Jetro el suegro de Moisés le aconseja que le enseñe al pueblo las ordenanzas de Dios y sus leyes y muéstrales el camino por deben andar y lo que han de hacer.
 
A Josué le dijo que no se apartara de la ley de Dios ni a diestra ni a siniestra y hacer conforme a la Palabra, porque entonces haría prosperar su camino y todo le saldría bien.
 
Isaías dice que sus caminos son más altos que los cielos, al igual que sus pensamientos. Su palabra que sale de su boca no vuelve a él vacía, sino que hará lo que El quiere y seráprosperada en aquello para lo cual la envió.
 
En el Salmo dice que la palabra de Dios es lámpara a nuestros pies y lumbrera a nuestro camino. Jesús dijo: Yo soy el camino y la verdad. Por eso Pablo dice: Anden o caminen en el Espíritu. Hay tanto para ganar cuando conocemos la verdad.
 
Creados en Cristo Jesús para buenas obras las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. Uno de los tantos versículos que me fascinan en cuanto a caminar se encuentra en Génesis 5:22 y 24. Allí dice que Enoc caminó con Dios por 300 años. Caminó pues Enoc con Dios y desapareció, porque le llevó Dios.
 
c) Que lo ames – Que sientas cariño y pasión, ese sentimiento fuerte que domine nuestra voluntad y que se manifiesta y se da a conocer.
 
En Deuternomio 7:9 dice que Dios es fiel y que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos. Cuando uno ama a Dios hay prosperidad. Nuestra vida prospera porque no nos movemos ni hacemos las cosas por hacerlas. Si diese todos mis bienes para dar a comer a los pobres y entregase mi cuerpo para ser quemado y no tengo amor de nada me sirve.
 
Dios es amor. El nos amó primero. El nos amó de tal manera que nos dio a su Hijo.
 
En Deuteronomio 7:8 nos dice que por cuanto Dios ama y quiso guardar el juramento. En el verso 13, dice que te amará y te bendecirá y te multiplicará y bendecirá tu trabajo y te protegerá de naciones que son mucho más numerosa, las echara delante de ti. Dios está en medio de ti. La verdadera prosperidad no se basa en los bienes materiales que podamos tener.
 
d) Que lo sirvamos – El servir a Dios es un privilegio. El servir es una forma de adoración a Dios. Y debemos de servir basado en lo que la Biblia nos dice:
1) Deuteronomio 10:12 – Servirlo con todo el corazón y con toda el alma.
2) I Crónicas 28:9 – Hemos de servirlo con corazón perfecto y con ánimo voluntario. Por que Dios escudriña los corazones de todos.
3) Hechos 20:19 – Sirviendo al Señor con humildad.
4) Gálatas 5:13 – Sirviéndonos unos a otros por amor.
5) Efesios 6:7 – Sirviendo de buena voluntad.
6) Filipenses 3:3 – Servirlo en espíritu.
 
Esta es la manera que sirvió el Señor Jesús a la humanidad mientras estuvo en la tierra.
 
5) Que guardemos sus mandamientos – Versos 13 y 27.
Habla de retenerlos o cuidarlos. Deuteronomio 4:6, Dios quiere que los pongamos por obra, porque es nuestra sabiduría y nuestra inteligencia.
 
En Mateo 7:21, 24 – 27, Jesús habla de hacer su voluntad y explica lo que es oírla y hacerlas o ponerlas por obra.
 
Dios no quiere que seamos solo oidores pero hacedores. Dios va a demandar mucho con aquello que hemos oído.
 
Para que tengamos prosperidad debemos de vivir de acuerdo a lo que la Palabra dice.